Baño de mujeres. Un lugar, un baño de mujeres, es convertido en una cámara siniestra de torturas. Allí, Cordelia, la protagonista de la novela de Marta Renza, es sometida a las vejaciones organizadas por organismos de seguridad del estado.
Ninguno de los actos innombrables que padece dejará en ella tanta huella como la presencia de otra mujer en una de las sesiones. El breve y degradante intercambio entre torturada y torturadora la marcará con una estela de dolor y goce que se traducirá en enfermedad e impotencia. Las conversaciones con Marenka, su mujer, con quien se atreve a hablar de lo innombrable, el escueto diario que ésta escribe de manera febril, y el relato que Cordelia construye para darle aliento humano a la joven que la torturó, se convierten en un intento de curación y de memoria que cifra la esperanza.