Durante la Edad Media, muchos alquimistas vivieron obsesionados con una pretensión imposible, un sueño inalcanzable: alcanzar la piedra filosofal, gracias a cuya fórmula podría obtenerse oro de otros metales. A esa quimera entregaron todo su trabajo, todas sus ilusiones, toda su sabiduría y, en definitiva, su vida entera. ¿Sería posible que uno de esos alquimistas hubiese descubierto la piedra filosofal y quisiera transmitir su secreto a tres jóvenes de hoy? ¿Sería posible, además, que la facultad de convertir cualquier piedra en oro estuviese al alcanza de tu mano?
Opiniones del libro
Marcela Alejandra Encina Alvarez
Domingo 04 de Marzo, 2018